Otro elemento empleado como un tipo de decoración eran los capiteles, de los cuales existieron gran variedad de modelos, de esta manera, el tipo de teodosiano era una herencia romana, utilizada en el transcurso del siglo IV como evolución del corintio y tallado a trépano, semejando a avisperos. Esta imagen denota temor, mando e incluso miedo. Al igual que los otros componentes, las cúpulas eran uno de los elementos más destacados de la arquitectura bizantina. La obra maestra de del arte musivario, es sin duda alguna, el conjunto de mosaicos de San Vital de Rávena, compuestos hacia el año 547, y en los que se representan varios temas bíblicos y en los laterales del ábside los grupos de Justiniano I y de su esposa Teodora con sus respectivos séquitos. Puesto que los habitantes de esta ciudad poseían un origen romano, la arquitectura de este tipo estuvo basada en los principios de la arquitectura romana. La plástica escultórica bizantina supuso la culminación del arte paleocristiano, manteniendo sus técnicas y su estética de progresivo alejamiento de las cualidades clásicas: la mayor rigidez, la repetición de modelos estereotipado, la preferencia del bajorrelieve a las obras de bulto redondo. Paralelamente se desarrolla la realización de miniaturas para los códices purpúreos, llamados así por el uso de fondos de púrpura. El arte bizantino es una expresión artística que se configuró a partir del siglo IV, fuertemente enraizada en el mundo helenístico y oriental, como continuación del arte paleocristiano. Dethier, un erudito que vivió en Constantinopla y que tenía conocimiento acerca de la topografía de la ciudad medieval, comentaba de los 19 sarcófagos en el heroon de Constantino y de otros 17 para el de Justiniano. Por otra parte, el este de Europa poseía una organización con mejor estructurada. La característica primordial que resaltaba de estos elementos es que estaban formados por color y luz, ejerciendo funciones didácticas y sobre todo simbólicas. Sus arquitectos fueron Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, que ya habían trabajado para el emperador en construcciones militares. La arquitectura bizantina con aspectos iguales y centrales puede ser valorada en su totalidad en una de las construcciones religiosas más importantes de Turquía: la iglesia de Santa Sofía, también llamada  Hagia Sophia. Después del período de la lucha de los iconoclastas, aunque pobre en monumentos, comienza, en torno al año 850, el arte bizantino medio o Segunda Edad de Oro que perdura hasta el año 1204, cuando Constantinopla es conquistada por los cruzados; en esta época esencialmente se consolidan los aspectos formales y espirituales del arte bizantino; es la verdadera etapa creadora y definidora de la estética bizantina. La Iglesia de Santa Sofía, o también nombrada como Hagia Sophia o la Iglesia del Sagrado Conocimiento, es la catedral más importante realizada en el suelo de Constantinopla durante el dominio del Imperio bizantino. Igualmente, posee un domo de gran tamaño el cual está soportado por el uso de la pechina y un par de domos más pequeños. Destruidos los mosaicos de Constantinopla quedan como únicas referencias los de San Marcos de Venecia, con abundante empleo del dorado que ejercerán un marcada influencia en las obras góticas de Cimabue, Duccio y otros pintores italianos. La misma se trata de un edificio con planta central cuadrada con octógono en el centro, que está cubierto por una cúpula gallonada sobre ocho pilares y nave en su entorno. Dado que esta iglesia tiene mucho parecido con la Iglesia de Santa Sofía se tiene la sospecha que ambas construcciones se llevaran a cabo por los mismos arquitectos: Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto. El largo período de tiempo abarcado por la arquitectura bizantina suele dividirse en tres subperíodos claramente diferenciados: En el año 330, Constantino trasladó la capital del Imperio a Bizancio. Las columnas hechas bajo esta arquitectura tenían un nuevo estilo de decoración que no había sido empleado por los romanos hasta ese entonces. Los diseños realizados bajo este estilo arquitectónico también se ven reflejados en las creencias cristianas de los integrantes de cada región del Imperio. Se destacan el Menologio de Basilio II (Biblioteca Vaticana) y el tratado de Cinegética de Oppiano (París). Las colecciones de iconos más completas se encuentran en la galería Tretiakov de Moscú, en el museo Puskin de Leningrado, en la catedral de Sofía (Bulgaria) y en el museo de iconos "La Casa Grande" de Torrejón de Ardoz (Madrid). Esta iglesia ha sido la única que ha conservado su atrio original realizado con arquitectura bizantina. Otro de los emperadores que estuvo mucha influencia con el nuevo estilo arquitectónico de la ciudad fue Justiniano. El gusto por la riqueza y la suntuosidad ornamental del arte bizantino, eminentemente áulico, exigía el revestimiento de los muros de sus templos con mosaicos, no solo para ocultar la pobreza de los materiales usados, sino también como un medio para expresar la religiosidad y el carácter semidivino del poder imperial (cesaropapismo). A continuación, presentaremos los componentes esenciales por los que se le reconoce a la arquitectura bizantina. Se sitúa en el interior de una almentra (es decir, de un dibujo ovoidal) y está rodeado de los cuatro evangelistas u ocepas, uno en cada esquina. Asimismo se multiplican los templos bizantinos por los valles del Danubio, por Rumania y Bulgaria, llegando hasta las tierras rusas de Moscú donde sobresale la iglesia de la Asunción del Kremlin, en la Plaza Roja, realizada en tiempos de Iván el Terrible (1555-1560), cuyas cinco cúpulas, la más alta y esbelta en el crucero y otras cuatro situadas en los ángulos que forman los brazos de la cruz, resaltan por su coloración, por los elevados tambores y por su característicos perfiles bulbosos. En las artes suntuarias sobresalieron gracias al ambiente cortesano bizantino. De la Primera Edad de Oro el conjunto más importante es el de Rávena, que enlaza con los mosaicos paleocristianos del siglo V: en las iglesias de San Apolinar Nuevo y San Apolinar in Clase se cubre sus muros superiores con mosaicos que representan, en la primera un cortejo procesional, encabezado por los Reyes Magos, hacia la Theotokos o Madre de Dios, en la segunda, en el ábside, se muestra una visión celeste en la que San Apolinar (de Rávena) conduce un rebaño. Las figuras acusan una cierta rigidez y monotonía, pero muy expresivas en su simbolismo, con evidente desprecio del natural y las leyes espaciales; son alargadas y con un aspecto de cierta deshumanización. Lo cual era posible ya que los pueblos del Mediterráneo estaban unidos por medio de la cultura que había impuesto el anterior Imperio macedónico, así como las influencias culturales griegas. A decir verdad, gran parte de sus políticas no eran muy diferentes a las dadas por  Constantino, aunque Justiniano tomó el poder en el año 518. La construcción, cuyo plano de diseño fue repetido en la edificación de la iglesia de San Vital en Rávena, tiene la forma de un octógono impuesto en un cuadrado irregular. Son la iglesia de San Apolinar in Classe y la iglesia de San Apolinar Nuovo, ambas de la primera mitad del siglo V y con destacados mosaicos. En casi todos los casos es frecuente que los templos, además del cuerpo de nave principal, posea un atrio o nártex, de origen paleocristiano, y el presbiterio precedido de iconostasio, llamada así porque sobre este cerramiento calado se colocaban los iconos pintados. Como se habrá percatado, la arquitectura bizantina ha tenido una larga trayectoria en la historia en donde ha evolucionado y perfeccionado hasta volverse un estilo arquitectónico destacado en todo el mundo. La perspectiva es típica del tipo bizantino, es decir, inversa, abriéndose las líneas conforme se alejan de los ojos del espectador. A esta etapa corresponden en Grecia la iglesia de los Santos Apóstoles de Salónica, del siglo XIV, la iglesia de Mistra, en el Peloponeso, y algunos monasterios del Monte Athos. Entre sus principales edificaciones se pueden mencionar las reconstrucciones de iglesias caídas a lo largo y ancho de todo el Imperio romano. Una vez ya conocido la historia y las características principales de la arquitectura bizantina es válido también conocer cuáles fueron los elementos que eran empleados para las construcciones. Cada uno de los heroon hay diferentes tumbas modernas o antiguas, sin poseer algún tipo de orden en cuanto a su cronología. Debido a su privilegiada situación y a la caída del Imperio romano de occidente en poder de los bárbaros, pronto será la capital cultural por excelencia en el mundo occidental. La cúpula que recubre todo el edificio está hecha de tambor de 20 m de altura, y se encuentra descansando sobre ocho columnas. Se caracteriza por el aire melancólico, de intensa espiritualidad, en la que el ángel del centro, con túnica roja, se cree que representa a Cristo con un árbol al fondo; el de la izquierda representa a Dios Padre y el de la derecha al Espíritu Santo. Segunda Edad de Oro Bizantina: 913 - 1204, momento en que los cruzados destruyen Constantinopla. En un mismo sentido, también constituyó como la sede del patriarcado de Constantinopla antes de que se fuese construida la iglesia de Santa Sofía. En la Segunda Edad de Oro predominan las iglesias de planta de cruz griega con cubierta de cúpulas realzadas sobre tambor y con una prominente cornisa ondulada en la base exterior. Allí el emperador Justiniano hizo construir la Iglesia de Santa Sofía, la obra maestra del arte bizantino. Esta nueva reestructuración de Constantinopla fue el cambio que dio comienzo a la arquitectura bizantina. Los nuevos tipos iconográficos se adaptan simbólicamente, según un programa prefijado (''Hermeneia''), a las diferentes partes del templo: el Pantocrátor (Cristo en Majestad bendiciendo) en la cúpula, el Tetramorfos (cuatro evangelistas) en las pechinas, la Virgen en el ábside, los santos y temas evangélicos en los muros de las naves. Un gran número de ciudades que conformaban el Imperio bizantino pasaron a ser grandes exponentes  de obras arquitectónicas que guardaban cierta similitud con las edificaciones cristianas. Podemos destacar el Pantocrátor del Museo de Santa Sofía de Constantinopla. En uno y otro caso era obligado la colocación sobre ellos de un cimacio o pieza troncopiramidal decorada con diversos motivos y símbolos cristianos. En algunas ocasiones esta construcción recibe el nombre de la pequeña Santa Sofía (aunque en realidad es algunos años más joven que la iglesia Santa Sofía), y en la actualidad fue transformada en una mezquita. Del mundo romano y paleocristiano oriental mantuvo varios elementos tales como materiales de ladrillo y piedra para revestimientos exteriores e interiores de mosaico, arquerías de medio punto, columna clásica como soporte, etc.Pero también aportaron nuevos rasgos entre los que se destaca la nueva concepción dinámica de los elementos y un novedoso sentido espacial y, sobre todo, su aportación más importante, el empleo sistemático de la cubierta abovedada, especialmente la cúpula sobre pechinas, es decir, triángulos esféricos en los ángulos que facilitan el paso de la planta cuadrada a la circular de la cúpula. Surgirá una nueva Edad de Oro, la segunda, que supondrá el apogeo de las artes figurativas, irradiando su influjo al arte islámico, por entonces en formación, y al naciente arte románico europeo. Son importantes los talleres rusos de Novgorod y Moscú, donde trabaja Teófanes el griego, fresquista y pintor sobre tabla en el siglo XIV, y en la centuria siguiente se destaca como obra maestra la Virgen de Vladímir (Moscú) y el monje Andrés Rubliov especialmente a través de su icono de la Trinidad, este icono del siglo XV es considerado como el más importante icono bizantino de la escuela rusa, representa a la Trinidad a través de la escena bíblica llamada visión de Manré, es decir tres ángeles que se aparecen al patriarca Abraham. No fue Constantinopla el único foco importante en esta primera Edad de Oro de Bizancio, es menester recordar el núcleo de Rávena (capital del Imperio bizantino en Occidente desde el siglo VI hasta el siglo VIII), el exarcado occidental situado en el nordeste de la península italiana, en las riberas del mar Adriático, junto a Venecia. Para empezar, se debe tener presente que esta arquitectura comenzó en el siglo VI, cuando las construcciones empezaron a liberarse del estilo tradicional gracias a la libertad creativa de los arquitectos de la época. Principales obras de la arquitectura bizantina. Las tareas de edificación fueron realizadas bajo los métodos arquitectónicos habituales de la época y lugar, es decir, utilizaban ladridos atados con capas de mortero, dándoles a cada uno casi la misma capacidad de resistencia que la de las capas de ladrillos. Durante la Tercera Edad de Oro el mosaico continuó en uso hasta el siglo XIII, en esta época se enriquece la iconografía de los ciclos "marianos", de los santos y evangélicos, a la vez, que por influjos italianos, se aprecia una mayor libertad compositiva y una evidente manierismo en las estilizaciones. En el año 532 ocurrió un incendio durante la rebelión Niká en donde la iglesia fue consumida en cenizas, por lo que Justiniano I ordenó que fuera edificada de nuevo. Desde comienzos del siglo VII se va creando un lenguaje formal artístico propio y diferenciado del que se mantiene en el Imperio de Occidente. El reforzamiento de los muros se realizó con zunchos conformados por pequeños bloques de piedra. En esta iglesia de San Vital están ya prefigurados los rasgos más característicos de la estilística en la arquitectura medieval de Occidente, sobre todo en los que se refiere al sentido vertical de la construcción en detrimento de la horizontalidad precedente. Las labores textiles se inspiraron en los modelos sasánidas (motivos encerrados en círculos); en la orfebrería sobresale el uso de los esmaltes sobre metales preciosos, siguiendo la técnica del tabicado o alveolado de origen germánico, en el que los colores se separan por filamentos de oro. Las labores que llevó a cabo durante su gobierno se recuerdan sobretodo por su deseo de renovar la cultura del Imperio. A pesar de esto, en el interior de la iglesia no se encuentra ninguna tumba. Pero la obra cumbre de la arquitectura bizantina es la Iglesia de Santa Sofía, iglesia de la divina sabiduría, dedicada a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, construida por los arquitectos Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, entre los años 532 y 537, siguiendo las órdenes directas del emperador Justiniano I. También fue importante la desaparecida iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla, proyectada como mausoleo imperial e inspirada en la iglesia de San Juan de Éfeso, ofrecía un modelo de planta de cruz griega con cinco cúpulas ampliamente imitada en todo el mundo bizantino, por ejemplo en la famosa iglesia bizantina de San Marcos de Venecia, obra del siglo XI. En la parte de las paredes, las mismas estaban divididas en tres secciones: en la parte inferior se apreciaban las representaciones terrestres, la sección medio era para las representaciones de transición y la superior se disponía para representar el cielo. Otros temas muy repetidos son la Déesis o grupo formado por Cristo con la Virgen y San Juan Bautista, como intercesores, y los dedicados a los doce fiestas litúrgicas del año entre las que se destaca la Anastasis o Bajada de Cristo al Limbo, el Tránsito de la Virgen, la Visión de Manré, es decir, la aparición de los tres ángeles a Abraham, simbolizando la Trinidad. Para ese momento momento la misma pasó a llamarse Constantinopla. En la catedral de Cuenca se encuentra el díptico de los déspotas de Epiro correspondiente a la escuela yugoslava. Justiniano tenía la idea de poder dirigir su Imperio sin recurrir a la fuerza y violencia. Los diseños de las cúpulas fueron evolucionando a medida que el tiempo fue pasando hasta que finalmente se quedó con una forma parecida a la de una cebolla. En Italia descuella la anteriormente citada basílica de San Marcos de Venecia, del año 1063, planta de cruz griega inscrita en un rectángulo y cubierta con cinco cúpulas sobre tambor, una sobre el crucero y cuatro en los brazos de la cruz, asemejándose en su estructura a la desaparecida iglesia de los Santos Apóstoles de Constantinopla. Después, el arte bizantino florece en los países eslavos, Rusia y sureste de Europa, transmitiéndose hasta nuestros días a través del Monte Athos. La querella iconoclasta se prolongó entre los años 726 - 843 y enfrentó a los iconoclastas contra los iconódulos y fue tan violenta que produjo una crisis artística acentuadísima, especialmente en el arte figurativo. https://www.tallericonograficosanlucas.com/ (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión). El método que se empleaba para realizarlos era lo que se conocía como opus tesselatum el cual se basa en mezclar vidrios de color con piedras. En las etapas siguientes descollaron los salterios, con abundantes representaciones en toda la página o en los márgenes llenas de sentido narrativo. En una de las manos tiene el dedo índice levantado y en la otra mano las Sagradas Escrituras. Entre las modificaciones que llevó a cabo estuvo la alteración estructural de la ciudad de Bizancio. La arquitectura bizantina es una de las ramas del arte bizantino que surgió junto con un Imperio alrededor del siglo VI. La época dorada de este arte coincide con la época de Justiniano. El contenido de este artículo incorpora material de una. En 395 Teodosio dividió entre sus hijos Arcadio y Honorio el Imperio romano; dejando a Arcadio el Imperio de oriente. Monasterio de San Miguel de las Cúpulas Doradas, https://www.tallericonograficosanlucas.com/, https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Arte_bizantino&oldid=130171962, Wikipedia:Artículos con enlaces externos rotos, Wikipedia:Artículos con identificadores BNE, Wikipedia:Artículos con identificadores LCCN, Wikipedia:Artículos con identificadores Microsoft Academic, Wikipedia:Artículos con identificadores BDCYL, Wikipedia:Páginas con enlaces mágicos de ISBN, Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0. A pesar de que la arquitectura bizantina guardaba relación con el estilo cristiano, la misma poseía características que la volvían única. Los nuevos diseños de las columnas fueron hechos como una manera de representar la tradición de Roma, pero con algunas modificaciones sutiles que hacía una perfecta combinación entre columnas jónicas y corintias. La primera obra cristiana, del primer tercio del siglo VI, es la Iglesia de San Sergio y San Baco, en Constantinopla (527-536), edificio de planta central cuadrada con octógono en el centro cubierto medio maricoiante cúpula gallonada sobre ocho pilares y nave en su entorno. Este acontecimiento se observa principalmente en las ciudades que se encontraban al oeste del Imperio, como por ejemplo la emblemática ciudad de Rávena. Tras la sistemática destrucción del período iconoclasta hay una vuelta al culto de las imágenes, pero para no caer en la idolatría y por influjo de las nuevas corrientes islámicas desaparece la figura humana en la os (marfil) que proporcionan pequeñas piezas, son los caracteres más destacados de la estatuaria bizantina de la estatuaria exenta. Justiniano y su esposa Teodora realizaron su reconstrucción entre los años 536-550, retomando la consabida planta en cruz griega de la iglesia constantiniana,con una enorme cúpula en la parte más alta. Las iglesias hechas en la arquitectura bizantina eran alargadas hasta llegar un poco antes de la cúspide. La pintura de iconos ha seguido manteniéndose durante toda la Edad Moderna, tomando como referencia estética los caracteres de la pintura bizantina clásica, que se impone a las influencias italianas. La construcción de la misma fue supervisada por el Emperador Justiniano y es vista como una de las edificaciones más destacadas llevada a cabo por el pueblo bizantino. Algo más tardía son las escuelas veneciana y cretense donde sobresalió Andrea Riccio de Candia, a quien se atribuye la creación del famosísimo icono de la Virgen del Perpetuo Socorro. Las otras iglesias bizantinas de Rávena tienen influencia paleocristiana por su estructura basilical con cubierta plana. El levantamiento de este monumento religioso se realizó bajo un periodo corto de tiempo, teniendo en cuenta las implicaciones tecnológicas de la época. Las imágenes principales que se daban en los mosaicos eran las del Emperador y de índole religiosas. Durante la Tercera Edad de Oro, entre los siglos XIII y XV el arte bizantino se sigue extendiendo por Europa y Rusia, predominando las plantas de iglesias cubiertas mediante cúpulas abulbadas sobre tambores circulares o poligonales. De una misma manera, la iglesia cuenta con una gran cantidad de columnas que están colocadas en los pasillos con galerías que se extienden desde el piso hasta el techo. La primera iglesia de Santa Irene fue llevada a cabo durante el reinado del Emperador Constantino I el Grande en el siglo IV, convirtiéndose en primera de las iglesias de la ciudad de Constantinopla. Las columnas bizantinas se fueron alterando con el paso de los años, y en muchas edificaciones se pudo notar como fueron utilizando componentes principales de la cultura tradicional romana. Pero las obras capitales de la escultura bizantina son las pequeñas obras, dípticos y cajas, talladas en marfil, destacándose el díptico Barberini, Museo del Louvre, del siglo V, o la célebre Cátedra del obispo Maximiano, en Rávena, tallada hacia el año 533 sobre placas de marfil con minucioso trabajo. El Imperio Bizantino tenía su capital en Bizancio (ahora Estambul – Turquía), un nombre que precedió al nombre de Constantinopla, en honor del emperador romano Constantino, quien lo fundó como la segunda sede del Imperio Romano, mientras llegaba a … Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. Para el año 293 el Emperador Diocleciano creó la última separación entre este y oeste por medio de la creación de la tetrarquía que se entendía como un sistema de dos emperadores y dos césares, quienes ascendían luego de su muerte, pero el sistema colapsó. Le hacemos la invitación a leer también: Arquitectura en la antigua Roma y Templo de Venus y Roma, Distintas técnicas y métodos de la pedagogía…, Origen de la pedagogía, como fue evolucionando con el tiempo, Las principales teorias pedagogicas, sus objetivos y…, La arquitectura de la antigua Grecia y sus…, Pedagogía progresista, y su crítica de la educación…, Pedagogía social, una ciencia de práctica social y educativa, La arquitectura bizantina, historia y principales…, El Templo de Venus y Roma, uno de los más grandes de…, Arquitectura románica y sus construcciones religiosas en la Edad Media. Al momento de que Constantino llegó al poder, su primera tarea fue la de unificar al Imperio, lo cual pudo lograr en el año 313. No obstante, todos los intentos que se llevaron a cabo terminaron en un fallo, dado que todos los emperadores que habían en los pueblos se consideraban rivales. En la zona del oeste, la cruz presentaba su pieza vertical más larga que la horizontal. El propósito de esta construcción era hacer una combinación entre la composición de una basílica de gran longitud con un edificio centralizado de manera única. Es casi rectan… Más tarde, en la época de Justiniano I (527-565) se inicia la primera etapa específicamente bizantina: es la Primera Edad de Oro que comprende los siglos VI y VII, es la etapa de formación del arte bizantino en sus aspectos formales. De las semejanzas más reconocidas de ambos estilos arquitectónicos se puede hacer mención del uso de mosaicos en las decoraciones en algunas superficies. La utilización de ellas es númera, de diferentes modelos y formas circulares. Este tipo nuevo de iglesia se plasma en la desaparecida iglesia de Nea de Constantinopla (881), construida por Basilio I. La arquitectura bizantina está dividida en tres períodos: la primera edad de oro, la segunda y la tercera. El pueblo bizantino, que heredó el gusto por la riqueza del arte imperial romano, al contacto con Oriente acrecentó su necesidad de crear obras de intensa policromía y lujo ornamental. Las columnas bizantinas no solo eran un componente principal el cual caracterizaba este estilo arquitectónico, sino que también era el punto de diferenciación del estilo romano tradicional. Sin embargo, el Imperio no dejó de considerarse como uno solo, es decir, aunque hubieran dos emperadores (uno en el este y otro en el oeste), seguían siendo parte del Imperio romano. Adicional a esto, también se comenzó a emplear un nuevo estilo de patrones decorativos en la base de las mismas, esto con el fin de dar un aspecto de grandeza a la estructura. Sobresalen también los llamados Cristo Pantocrátor, que son figuras de Jesús rodeado de un aura de luz blanca (que simboliza la pureza), y se encuentra con las piernas cruzadas. Este tipo de mosaicos se pueden apreciar en muchas cúpulas y muros de la parte interna de las iglesias. La construcción dio como concluida a solo seis años bajo la supervisión de dos arquitectos de renombre, quienes poseían un basto conocimiento de matemática y mecánica: Antemio de Trales e Isidoro de Mileto. La arquitectura bizantina surgió durante la expansión del Imperio romano hacia el sudoeste de Europa y el norte de África. En realidad, fue dentro de la iglesia de Santa Irene en donde se celebró en el año 381 el segundo Concilio Ecuménico. Como se habrá percatado, la arquitectura bizantina ha tenido una larga trayectoria en la historia en donde ha evolucionado y perfeccionado hasta volverse un estilo arquitectónico destacado en todo el mundo. En el siglo VI y VII se realizaron muchas obras en Constantinopla. En varias ocasiones se intentó separar el poder que había entre el este y el oeste, con el propósito de brindar una organización más adecuada al Imperio. Las imágenes de mosaico fueron constituidas por artistas que utilizaban las piezas de piedras pequeñas y coloridas colocadas en las paredes. Fue en ese periodo en donde se estableció la separación de la arquitectura bizantina con la arquitectura romana que tenía mayor auge al este del Imperio, la cual seguía teniendo las influencias del Emperador Constantino. A pesar de esto, cada uno de los gobernantes de los pueblos tenía una serie de labores que debía cumplir, por medio de esto se estableció la división de poder. Arquitectura bizantina. La pintura y los mosaicos bizantinos, más que su escultura, han tenido una singular importancia en la historia de las formas de representación plástica, por cuanto que han servido de puente a los modelos cristianos orientales hacia Europa, así como a la transmisión de las formas clásicas cuando en Occidente había desaparecido por la acción de los pueblos bárbaros, y por último, el arte bizantino ha sido la fuente principal en la fijación de la iconografía occidental. Este hecho va a dar origen al que será el Imperio bizantino, que tiene ya como capital a Constantinopla, ciudad fundada por el emperador Constantino. A este mismo esquema compositivo corresponde la catedral de Atenas, la iglesia del monasterio de Daphni, que usa trompas en lugar de pechinas, y los conjuntos monásticos del Monte Athos en Grecia. Del mundo romano y paleocristiano oriental mantuvo varios elementos tales como materiales de ladrillo y piedra para revestimientos exteriores e interiores de mosaico, arquerías de medio punto, columna clásicacomo soporte, etc.Pero también apor… La obra maestra de la orfebrería es la Pala de Oro, San Marcos de Venecia o el icono esmaltado de San Miguel del mismo templo. Terminada la lucha iconoclasta, a mediados del siglo IX es cuando verdaderamente se configura la estética bizantina y su iconografía. En la misma época que se realizó la anterior iglesia pero a mitad del siglo VI, se construyó la iglesia de planta rectangular con dos cúpulas de la Santa Paz o mejor conocida como Santa Irene, originaria de Constantinopla y que en la actualidad constituye a un museo. La misma es vista como una de las mejores representaciones existentes de la combinación de la arquitectura bizantina y la cristiana. Estas bóvedas semiesféricas se construían mediante hiladas concéntricas de ladrillo, a modo de coronas de radio decreciente reforzadas exteriormente con mortero, y eran concebidas como una imagen simbólica del cosmos divino. En el siglo VI durante el reinado del emperador Justiniano, gran mecenas de las artes, se realizaron muchas construcciones tanto en Constantinopla como en Rávena.En Constantinopla hizo construir la iglesia de Santa Sofia dedicada a la Sabiduría divina. En el artículo de hoy, expondremos de forma detallada todo lo relacionado con este estilo arquitectónico, sus características, historia, construcciones importantes y mucho más. Para aquel momento lo popularidad se la llevaba las iglesias con domos y un diseño mucho más centralizado que el que se empleaba anteriormente. En la ciudad mencionada se encuentra una de las edificaciones religiosas más importantes construidas por Justiniano: la iglesia de San Vital de Rávena. La iglesia de Santa Irene es un ejemplar ideal para representar la transición de las iglesias de planta basilical a una planta de cruz griega inscrita en un cuadrado. En la tipología de los templos, según la planta, abundan los de planta centralizada, sin duda concordante con la importancia que se concede a la cúpula, pero no son inferiores en número las iglesias de planta basilical y las cruciformes con los tramos iguales (planta de cruz griega). El enfoque que posee este estilo es el dejar a relucir el ábside de las estructuras y la disposición de ventanas ubicadas en zonas altas de las paredes para permitir el paso de la luz. Sin embargo, la misma fue destruida otra vez a causa de un terremoto ocurrido en el año 740, la nueva construcción fue realizada casi en su totalidad durante el reinado de Constantino V, por lo que la forma que posee actualmente es el resultado de la segunda renovación durante el siglo VII.
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